En el mundo de los tatuajes temporales hay dos protagonistas que siempre vas a escuchar: la tinta de henna y la tinta de jagua. Y aunque muchas personas las confunden, la realidad es que funcionan diferente y el resultado también cambia bastante.
La tinta de henna
La tinta henna proviene de una planta llamada Lawsonia inermis. Se ha utilizado durante siglos en distintas culturas para hacer diseños decorativos en manos y cuerpo. Su tono final suele ser marrón rojizo o café cálido, lo que le da un look más tradicional y artesanal. Es perfecta si buscas algo más boho o cultural.
La tinta de jagua
Por otro lado, la tinta jagua viene de una fruta amazónica llamada Genipa americana. Aquí es donde el resultado se vuelve más intenso. La jagua tiñe la piel en tonos azul oscuro o negro profundo, logrando un acabado que se parece muchísimo más a un tatuaje permanente real. Y por eso nosotros preferimos trabajar con tinta de jagua en nuestros tatuajes temporales: el efecto es más definido, más moderno y mucho más “tattoo vibe”.
Otra diferencia importante es el realismo. La henna casi nunca logra un negro intenso; en cambio, la jagua sí consigue ese tono oscuro que todos asociamos con tinta profesional.
También es importante mencionar que no recomendamos la llamada “henna negra”, ya que muchas veces contiene químicos añadidos que pueden provocar irritaciones.
En resumen:
• Henna = tono marrón rojizo, estética tradicional.
• Jagua = tono negro/azul oscuro, efecto hiperrealista.
Nosotros creemos que la elección depende del estilo que quieras proyectar. Pero si buscas un resultado más realista y versátil, la jagua definitivamente es nuestra favorita.






